El manhwa es el término coreano utilizado para definir los cómics o novelas gráficas producidas en Corea del Sur, a diferencia del manga japonés, generalmente se lee en formato horizontal de izquierda a derecha. La mayoría de los mangas se publican en blanco y negro diseñado para paginas físicas (formato libro); mientras que el manhwa es totalmente a color, especialmente en formato webtoon diseñado para el scroll vertical en teléfonos y computadoras, sin separaciones claras de página.

Estilo y traducción

El manga está estrechamente relacionado con la cultura y la sociedad japonesa, utiliza múltiples estilos de dibujo y estrategias narrativas que varían según el contexto de la historia. En términos visuales se caracteriza por una estilización del cuerpo humano que da una expresividad sobre el realismo estricto. En su traducción para introducirla al mercado global los fans jugaron un papel fundamental a través de traducciones no oficiales conocidas como scanlations, estas prácticas contribuyeron a la formación de comunidades.

Por otro lado, el manhwa si bien tiene rasgos del manga, posee trazos más limpios y estilizados adecuándose a la era digital, permitiendo que las comunidades virtuales las consuman, pero enfrentándose a un gran reto: su traducción y el consumo fuera de Corea. El acceso suele depender de apps y plataformas de paga (LINE Webtoon,Lezhin, etc.), lo que conlleva a la creación de plataformas y traducciones ilegales, que a diferencia con el manga que no se ve tan mal, en Corea y sus magakas lo perciben como un delito. Esto ha llevado a que muchas de las traducciones ilegales hechas por fans tengan múltiples interpretaciones y contienen infinidad de errores gramaticales, de sintaxis y una persecución mediática por los fanáticos coreanos.

Géneros y tropos del manhwa

Sus géneros se dividen en: fantasía épica, acción, romance, y subgéneros distintivos como el Isekai (reencarnación), Murim (artes marciales) y dramas.

Uno de los aspectos más reconocibles del manhwa es el uso consciente de tropos narrativos, lejos de repetir fórmulas de manera acrítica juegan con ellas para subvertirlas; así aparecen los clichés del protagonista poderoso, el triángulo amoroso y la regresión o reencarnación:

·         Reencarnación / Regresión: Personajes que mueren y despiertan en otro mundo o en el pasado, muy común en géneros de romance y fantasía. Au

·         Romance Fantástico: Historias centradas en relaciones, frecuentemente con temáticas de nobleza o fantasía.

·         Reverse Harem: Un personaje está rodeado de múltiples intereses amorosos del mismo sexo.

En conjunto, el uso constante de tropos reconocibles no empobrece las historias, sino que explora nuevas lecturas y reinterpretaciones, cuestionando y jugando con su fórmula original.

El hazmerreír de todo el imperio, la medio tonta Lady Hellen ha sido poseída por la infame villana, Erika. Ante sus ojos, aparece una extraña ventana de misión. «Encuentra el amor verdadero, enamórate de la persona más fuerte del mundo y recupera el alma del sacrificado. Si fracasa volverá a morir». Según las condiciones de la misión, hay un total de tres candidatos para la persona más fuerte con la que debe formar un vínculo: el príncipe heredero Kiers; el señor de la torre Ciel, cuyo rostro amable no se corresponde con su personalidad; y el señor mercader Raizen, que trata a la dueña de este cuerpo como a una niña. 

Hablar del tropo recurrente de la resurrección o las regresiones en este tipo de historias es meternos en clichés obvios: la muerte de la protagonista por medio de un accidente automovilístico (específicamente por un camión, convirtiéndose en un símbolo cultural, ya que es funcional facilitando la empatía inmediata), los triángulos amorosos o harems inversos, y por supuesto con base en el “sufrimiento” de la protagonista obtener la felicidad. Todos juegan con estos temas repetitivos, cambiándolos, mezclando o modificando según la conveniencia, sin embargo, hay una propuesta bastante interesante y poco visibilizada: “el sacrificio de hermanas”. El sacrificio entre hermanas suele representarse como un acto noble, inevitable y amoroso, pero regularmente una hermana asume la carga emocional, física o moral para proteger, salvar o sostener a la otra, reforzando la idea de que el amor fraternal debe implicar renuncia absoluta. Esta narrativa, lejos de ser neutra, reproduce dinámicas de desigualdad donde una de las partes queda relegada al silencio, al agotamiento o a la pérdida de su propio proyecto de vida.

La resurrección de la villana en 24 horas aparece para hablar de una expiación hacia un alma que le fue arrebatada el derecho de vivir, con la excusa de haber tenido una vida más miserable que la otra. Hellen, una chica que nació en la nobleza, pero que es despreciada, minimizada y abusada por su entorno muere y en cambio el alma de su hermana perdida muerta en combate trasmigra a su cuerpo.

Erika, la protagonista indiscutible con un pasado trágico, pasando de la esclavitud a ser usada como una herramienta de guerra, privada del amor, la familia y la bondad, asume rápidamente su destino, no hay culpa por el deceso de la dueña del cuerpo, solo cumplir con el objetivo impuesto por esta trasmigración “conseguir casarse con el mejor hombre” ya que ese era el único deseo de Hellen y para lograrlo realizó un pacto con un demonio, muriendo en el proceso, causando todo este embrollo.

En múltiples narrativas literarias, audiovisuales y culturales, el sacrificio entre hermanas aparece como un gesto supremo de amor: una sufre, renuncia o incluso desaparece para que la otra alcance la estabilidad, el reconocimiento o la felicidad. Sin embargo, esta estructura narrativa no es inocente. El “final feliz” de una, suele estar construido sobre el dolor silencioso de la otra, lo que revela una lógica de intercambio desigual donde el sufrimiento se normaliza y se vuelve funcional al desenlace. Si bien Erika no tiene conciencia de que Hellen es su hermana, participa en este proceso de normalizar su sacrificio, aprovecha todos los recursos para ser o hacer una mejor versión de Hellen; es ahí cuando todo su entorno cambia. Todos adoran, aman y respetan a Hellen por su cambio repentino, su inteligencia para lograr sus objetivos o librarse de algún problema hace que el público (los lectores) la terminen admirando, sin embargo, hay que recordar que este tipo de historias están hechas para que la protagonista brille y sus problemáticas se resuelvan con base en su inteligencia ya predispuesta (sabe negociar, luchar, dotes de alquimia o magia) y su belleza sin igual.

Es así que el alma de Erika llega a cambiar la perspectiva de quien es Hellen, la identidad no se construye en autonomía, sino sobre la ausencia, más aún, con el poder de la trama todo gira alrededor de Erika relegando a Hellen a un simple sacrificio, sin un trasfondo o final. Desde el principio la historia nos deja bastante en claro que Hellen no importa, ni su sufrimiento por el abandono de sus padres ni por sus traumas; desde pequeñas Erika fue la elegida: maga poderosa que no se había visto en décadas, prometida con el hijo de un clan altamente poderoso (podían ver el futuro, pero sus poderes estaban decayendo), secuestrada, tratada como una esclava, rescatada y aprendiz del príncipe Kiers y por último maestra del señor de la torre mágica. El sufrimiento no es accidental, sino estructural: es el precio narrativo que legitima el triunfo ajeno.

Judith Butler aporta una lectura clave al señalar que ciertas vidas son consideradas más lamentables que otras, el sufrimiento de una suele quedar fuera del marco del duelo y del reconocimiento: su dolor es necesario, pero no digno de reparación. El final feliz de la otra funciona como cierre simbólico que clausura cualquier posibilidad de justicia para quien quedó atrás.

Erika nunca fue una villana y Hellen nunca se convirtió en la típica antagonista que odia y culpa a todos por su vida, ella resistió y sobrevivió a un contexto tóxico donde nadie cuidaba de ella. En su mente, casarse con el “mejor hombre” era una manera de autoprotección, planteando una pregunta que muchos lectores cuestionan, ¿el triunfo es genuino si se construye sobre el cadáver simbólico de otra mujer? La hermana trasmigrada actúa mejor el papel asignado, aprende de los errores y se mueve con mayor facilidad, dando ideas erróneas de que el éxito de una mujer requiere la desaparición de otra física o simbólica.

Critica personal

Personalmente, es un manhwa que entretiene y divierte, pero no aporta algo más a este tropo, sintiéndose un poco genérico: una mujer trasmigra a otro y tiene que esquivar ciertos conflictos para salir victoriosa, en ello conquista a los protagonistas masculinos revelando que todos están hilados por el destino desde antes y triunfando al final.

Con el príncipe nos cuentas que Erika fue relativamente salvada por él, ayudándola a convertirse en una excelente espadachín pero por circunstancias se terminan convirtiendo en rivales (aunque ambos tenían sentimientos románticos); con Raizen es diferente, fue su prometida desde el nacimiento ya que Raizen necesitaba sus poderes para restablecer a su casa caída ( desde el principio nos muestran un amor genuino entre ambos), sin embargo Erika es raptada convirtiéndose en esclava, pero mucho tiempo después en uno de sus tantos intentos de escapar se encuentra a Raizen, la ayuda y rápidamente hay un sentimiento de nostalgia y agradecimiento; por ultimo esta   Ciel quien desde pequeño fue marginado por no controlar sus poderes, ahí es cuando entra Erika, por órdenes de su emperador se infiltra en la torre disfrazada de institutriz para robar “magia”, pero se encuentra al pobre Ciel, recordándole su propia infancia de sufrimiento y termina ayudándolo creando una relación obsesiva y dependiente.

Se nos da unas historias de amor un tanto cuestionables, pero que funcionan por lo atrapante que son los personajes, son bellos, enigmáticos, obsesivos, celosos y que harían lo que fuera para proteger a la protagonista; mi único problema es la protagonista. Quien se da cuenta de que el alma de Erika trasmigro al cuerpo de Hellen es Ciel, su trato nunca cambia, su amor obsesivo sigue ahí, le da apoyo y trata de entender sus circunstancias, se podría decir que es un amor genuino (retorcido pero real ) mientras que los otros dos siguen con la imagen idílica de un amor imposible: una prometida y una enemiga (un amor imposible), es ahí cuando aparece  Hellen cambiada de una manera espectacular, mostrando talentos y peculiaridades de sua amada que empieza a florar un amor y no digo que este mal Hellen nunca fue la protagonista, la historia nunca fue escrita para ella, pero Erika actúa de una manera frívola al darse cuenta transmigración y conocer el pasado de Helen. Nunca reflexiona el dolor, los traumas y si el buscar tener una relación es una imposición por un contrato que se debe de cumplir si o si, nunca repara en que Hellen debe de sentirse en paz viendo que se está cumpliendo su sueño, Erika da por sentado su “nueva vida”, no actuando como Hellen, no honra su muerte simplemente desecha la idea de una vida por otra y asume su rol será ella, pero en un cuerpo diferente. Vivirá la vida que le fue arrebatada, su padre que se había deslindado de la crianza de Hellen con la excusa de que tenía que irse para buscar fortuna y reputación ahora amara a su hija perdida sin saberlo y el alma de Hellen nunca podrá sentir ni disfrutar de eso.